Sobre este episodio
¿Para qué sirve el FIT si te sentís bien? ¿Qué significa un positivo? ¿Cuándo hay que repetir el control?
En este episodio explicamos qué busca el test inmunoquímico de sangre oculta en materia fecal, cómo se relaciona con la colonoscopía y por qué el seguimiento es parte del cuidado. La muestra se obtiene con el kit indicado; el análisis se realiza en el laboratorio.
También conversamos sobre antecedentes personales y familiares, los límites de un resultado negativo y las preguntas que podés llevar a la consulta. Las edades y frecuencias se interpretan según tu situación y el programa de atención.
Transcripción
El texto completo del episodio, para leerlo o volver a la parte que necesites.
La pregunta de partida
Si me siento bien, ¿para qué me piden un estudio de sangre oculta en materia fecal? Y si da positivo, ¿significa que tengo cáncer?
Soy el doctor Rodny Britos. Hoy vamos a conversar sobre el FIT, el test inmunoquímico de sangre oculta en materia fecal. Vamos a entender qué busca, para quién puede ser útil y qué pasos siguen después del resultado.
La idea es que puedas participar de tu cuidado con información clara. Porque recibir una orden, hacerte el estudio y guardar el informe son tres cosas distintas. Para que el control tenga sentido, también necesitás saber quién va a revisar ese resultado y cómo continuar.
Este episodio es información general. Tu edad, tus antecedentes y lo que te está pasando pueden cambiar la indicación.
Qué busca el FIT
El FIT busca hemoglobina humana en una muestra de materia fecal. La hemoglobina es una proteína de la sangre. El estudio puede detectar cantidades que no ves cuando vas al baño.
Ahora bien: detectar sangre no es lo mismo que identificar su causa. El FIT no muestra una imagen del intestino, no localiza una lesión y no permite saber, por sí solo, si hay un pólipo o un cáncer.
Pensalo como una señal que ayuda a decidir el siguiente paso. Algunos pólipos y algunos tumores pueden sangrar, pero también hay otras causas de sangrado. Además, no todas las lesiones sangran todo el tiempo.
Por eso importan las dos caras del resultado: un positivo necesita estudio y un negativo tiene límites. Entender esto desde el principio ayuda a evitar tanto el susto automático como una tranquilidad que nos haga abandonar los controles.
Para quién puede ser útil
El FIT se usa en programas de detección temprana para personas que no tienen síntomas y cuyo riesgo se considera habitual. A eso a veces lo llamamos tamizaje o pesquisa: buscar una enfermedad antes de que dé señales.
Las recomendaciones de edad no son idénticas en todos los lugares. Algunas guías de Estados Unidos proponen comenzar a los cuarenta y cinco años. El programa nacional argentino describe una población de cincuenta a setenta y cinco años, sin síntomas y sin determinados antecedentes personales o familiares. Son referencias para conversar, no una receta automática para todo el mundo.
Si un padre, una madre, un hermano o un hijo tuvo cáncer colorrectal, contalo. También si ya te encontraron pólipos, tuviste cáncer colorrectal o una enfermedad inflamatoria intestinal. Esa información puede cambiar el estudio, la edad de inicio y el seguimiento.
Y si ya estás en un plan de controles, llevá los informes anteriores. Ayudan a decidir qué corresponde ahora.
Cómo se hace el estudio
Hay una diferencia que quiero dejar bien clara: vos obtenés la muestra siguiendo las instrucciones del kit, y el análisis se realiza en el laboratorio.
El FIT no requiere la preparación intestinal de una colonoscopía ni sedación. Habitualmente tampoco requiere una dieta especial. Pero el dispositivo, la forma de tomar la muestra, su conservación y el plazo de entrega tienen instrucciones propias. Seguí las del laboratorio que lo va a procesar.
Si no entendés cómo usar el kit, preguntá antes. No hace falta adivinar cuánta muestra colocar, agregar otro recipiente ni completar pasos que alguien te contó para un estudio diferente.
Si tomás medicación, no la suspendas por tu cuenta para hacer el test. Avisá qué tomás y consultá las indicaciones que te dieron.
Antes de entregar la muestra, también conviene acordar cómo vas a recibir el informe y con quién lo vas a revisar. Ese detalle práctico forma parte del estudio.
Si el resultado es positivo
Llegó el resultado y dice positivo. Eso no confirma cáncer. Significa que el estudio detectó una señal de sangre por encima del límite que utiliza el método.
El paso que corresponde en el circuito de pesquisa es una colonoscopía para investigar la causa. Contactá al equipo que te indicó el test para organizarla y conocer la preparación.
Repetir el FIT para ver si esta vez da negativo no reemplaza esa evaluación. Como el sangrado puede variar, un resultado posterior negativo no borra el anterior.
Tampoco conviene dar por sentado que se debe a hemorroides, aunque ya sepas que las tenés. El resultado necesita interpretarse y completarse con el estudio indicado.
Si te preocupa la colonoscopía, decilo. Hablar de la preparación, la sedación, el acompañamiento y tus dudas puede ayudarte a concretarla. Lo que necesitamos es que haya un próximo paso definido, no que te quedes a solas con la palabra positivo.
Si el resultado es negativo
Un FIT negativo significa que esa muestra no alcanzó el umbral de positividad del análisis. Es una información útil, pero no garantiza que no exista ningún problema en el intestino.
No todos los pólipos se detectan con este método. Y una lesión puede no estar sangrando cuando se toma la muestra. Por eso el resultado se interpreta dentro de tu plan de controles y junto con tus antecedentes.
Si aparece sangre visible al evacuar, un cambio persistente en tu forma habitual de ir al baño, anemia o una pérdida de peso sin explicación, consultá aunque el FIT haya sido negativo. El test no debe convertirse en una razón para ignorar síntomas.
También puede ocurrir que el laboratorio informe una muestra no válida o pida volver a obtenerla. Eso es diferente de un negativo: significa que falta un resultado interpretable. En ese caso, seguí las indicaciones del laboratorio para completar el estudio.
Cada cuánto se repite
Si el resultado salió bien, ¿ya está para siempre? No. Cuando se elige una estrategia con FIT, los controles se repiten a intervalos definidos.
Hay programas que lo hacen cada año y otros cada dos años. La frecuencia depende de la recomendación que se esté siguiendo y de tu situación. No la decidas comparando tu orden con la de un familiar.
Esta repetición tiene una razón: el cuidado se sostiene a lo largo del tiempo. Un estudio aislado es una parte de una estrategia que incluye volver a ofrecer el test y estudiar los resultados positivos.
Cuando revises tu informe, pedí que quede anotado cuándo corresponde el próximo control. Podés guardarlo junto a los estudios anteriores y usar un recordatorio.
Y si entre un control y otro aparece algo nuevo, consultá. Tener una fecha futura no significa que tengas que esperar hasta ese día para contar un síntoma.
FIT y colonoscopía
El FIT y la colonoscopía aportan información diferente. La colonoscopía permite observar el interior del colon y del recto, tomar muestras cuando hace falta y tratar pólipos mediante su extracción. La forma de resolver cada hallazgo depende de sus características.
El FIT puede ser la entrada a un programa de pesquisa. Si da positivo, la colonoscopía completa ese recorrido. En otras personas, por sus antecedentes o por la estrategia elegida, el médico puede recomendar comenzar directamente con colonoscopía.
Entonces, la conversación útil no es elegir el estudio que parece más cómodo sin mirar el contexto. Es entender cuál es adecuado para vos y qué implica sostenerlo.
Si ya tuviste una colonoscopía o una extracción de pólipos, no agregues ni reemplaces controles por tu cuenta. El informe del procedimiento y, cuando corresponde, el análisis de los pólipos ayudan a definir el seguimiento.
Cuando algo dificulta seguir
A veces la dificultad no está en entender el estudio. Está en conseguir el kit, entregar la muestra, encontrar el resultado o coordinar la colonoscopía. Esas dificultades también merecen una respuesta del equipo de salud.
Una investigación en centros de atención de Estados Unidos mostró que organizar el envío del test y los recordatorios aumentó la cantidad de personas que completaron un estudio de pesquisa. No hace falta trasladar sus porcentajes a nuestro consultorio para reconocer la idea: acompañar el proceso importa.
Si hay algo que te impide seguir, contalo. Puede ser una indicación poco clara, un problema con el turno o la necesidad de organizar acompañamiento.
Al revisar el resultado, procurá salir con una conducta concreta: próximo control, consulta o colonoscopía, según corresponda. Un informe en el teléfono no alcanza si no sabemos qué hacer con él.
Tres preguntas para la consulta
Para cerrar, te propongo llevar tres preguntas a la consulta.
Primera: por mi edad y mis antecedentes, ¿el FIT es una buena opción para mí?
Segunda: ¿quién va a revisar mi resultado y cómo me entero de lo que sigue?
Tercera: si es negativo, ¿cuándo repetimos el control? Y si es positivo, ¿cómo organizamos la colonoscopía?
El análisis se realiza en el laboratorio. Un resultado positivo necesita completar el estudio; un negativo necesita interpretarse dentro de un plan. Y los síntomas se consultan, aunque un control anterior haya salido bien.
Soy el doctor Rodny Britos. Podés volver a escuchar este episodio en la página del consultorio y revisar la información escrita que lo acompaña. El objetivo es que llegues a la consulta con mejores preguntas y entiendas cada paso de tu cuidado.
Fuentes del episodio
- Instituto Nacional del Cáncer. Programa Nacional de Prevención y Detección Temprana del Cáncer Colorrectal. Información institucional consultada el 10/10/2026. www.argentina.gob.ar/node/133646
- Issaka RB, Chan AT, Gupta S. AGA Clinical Practice Update on Risk Stratification for Colorectal Cancer Screening and Post-Polypectomy Surveillance: Expert Review. Gastroenterology. 2023;165:1280–1291. doi.org/10.1053/j.gastro.2023.06.033
- Robertson DJ, Lee JK, Boland CR, et al. Recommendations on fecal immunochemical testing to screen for colorectal neoplasia: a consensus statement by the US Multi-Society Task Force on colorectal cancer. Gastrointest Endosc. 2017;85:2–21.e3. doi:10.1016/j.gie.2016.09.025. www.asge.org/home/resources/publications/guidelines/fecal-immunochemical-testing-for-colorectal-neoplasia
- Jain S, Maque J, Galoosian A, Osuna-Garcia A, May FP. Optimal Strategies for Colorectal Cancer Screening. Curr Treat Options Oncol. 2022;23:474–493. doi.org/10.1007/s11864-022-00962-4
- Reuland DS, O’Leary MC, Crockett SD, et al. Centralized Colorectal Cancer Screening Outreach in Federally Qualified Health Centers: A Randomized Clinical Trial. JAMA Netw Open. 2024;7:e2446693. doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2024.46693
- NHS England. Your guide to NHS bowel cancer screening. Consultado el 10/10/2026. www.england.nhs.uk/long-read/your-guide-to-nhs-bowel-cancer-screening
- Instituto Nacional del Cáncer. Cáncer colorrectal (CCR). Consultado el 10/10/2026. www.argentina.gob.ar/salud/cancer/tipos/cancer-colorrectal-ccr
Locución generada con la voz del Dr. Rodny Britos, con su autorización. Contenido revisado por el profesional antes de publicarse. Ilustración del kit de carácter ilustrativo: no es el modelo exacto del laboratorio ni una instrucción de uso.
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