¿Qué es el colon irritable?
El Síndrome de Intestino Irritable (SII), conocido popularmente como "colon irritable", es un trastorno funcional crónico del intestino. "Funcional" significa que hay síntomas pero no hay daño estructural visible en los estudios (no es una enfermedad inflamatoria, ni un tumor, ni una úlcera). Esto no le quita gravedad: puede afectar mucho la calidad de vida y, sin tratamiento adecuado, persiste por años.
El SII se diagnostica con los criterios Roma IV (vigentes desde 2016): dolor abdominal recurrente, al menos 1 día por semana en los últimos 3 meses, asociado con la defecación o con cambios en la frecuencia o forma de las heces.
Subtipos del SII
- SII-E (con estreñimiento): predominan las heces duras y poco frecuentes.
- SII-D (con diarrea): predominan las heces blandas o líquidas.
- SII-M (mixto): alternancia entre estreñimiento y diarrea.
- SII-NC (no clasificable): síntomas sin patrón claro.
El eje cerebro-intestino
El SII está estrechamente vinculado a la comunicación bidireccional entre el cerebro y el intestino. Esto explica por qué el estrés agrava los síntomas y por qué el manejo emocional es parte del tratamiento. Los mecanismos clave son:
- Hipersensibilidad visceral: el intestino reacciona exageradamente a estímulos normales (gas, distensión, comida), generando dolor.
- Disregulación de la motilidad: el movimiento intestinal puede ser demasiado rápido (diarrea) o lento (estreñimiento).
- Disbiosis y SIBO: alteración de la microbiota intestinal o sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado, presente hasta en el 60-70% de los pacientes con SII.
- Inflamación de bajo grado y permeabilidad intestinal alterada.
SII y SIBO: hasta 7 de cada 10 personas con colon irritable tienen también sobrecrecimiento bacteriano (SIBO). Si la hinchazón es el síntoma dominante o no respondés al tratamiento estándar, evaluar SIBO con un breath test puede cambiar significativamente tu cuadro. Ver más sobre SIBO.
Síntomas característicos
- Dolor abdominal recurrente (criterio diagnóstico central): tipo cólico, alivia con la defecación.
- Distensión y hinchazón abdominal, peor al final del día.
- Cambios en las evacuaciones: diarrea, estreñimiento o ambos.
- Sensación de evacuación incompleta o urgencia.
- Mucosidad en heces sin sangre.
- Empeoramiento con el estrés y con ciertos alimentos.
Los síntomas suelen no despertar al paciente a la noche y no producir pérdida de peso. Si esto pasa, hay que descartar otras patologías (enfermedad inflamatoria intestinal, celiaquía, cáncer).
Diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico, basado en los criterios Roma IV. Los estudios sirven para descartar otras causas:
- Análisis básicos: hemograma, perfil tiroideo, calprotectina fecal (descarta enfermedad inflamatoria intestinal).
- Serología celíaca: en todos los pacientes con SII-D o SII-M.
- Breath test para SIBO: en pacientes con hinchazón dominante o respuesta parcial al tratamiento.
- Colonoscopia: en mayores de 50 años, antecedentes familiares de cáncer, síntomas de alarma o duda diagnóstica.
Tratamiento integral
1. Dieta baja en FODMAP
Los FODMAPs son carbohidratos fermentables presentes en muchos alimentos comunes (cebolla, ajo, trigo, legumbres, lácteos, ciertas frutas) que generan gases y distensión en personas sensibles. La dieta FODMAP es la intervención dietética con más evidencia en SII.
Se hace en 3 fases: eliminación (4-6 semanas) → reintroducción gradual (probando grupo por grupo para identificar tolerancia) → personalización (dieta individualizada a largo plazo).
2. Medicación según subtipo
- SII-E: laxantes osmóticos suaves (PEG), procinéticos seleccionados.
- SII-D: antidiarreicos (loperamida), secuestrantes biliares en casos seleccionados.
- Dolor: antiespasmódicos (mebeverina, otilonio bromuro). En casos de dolor crónico refractario, neuromoduladores (tricíclicos a dosis bajas).
- Probióticos seleccionados (Bifidobacterium infantis, ciertas combinaciones) en algunos pacientes.
3. Manejo del estrés y enfoque psicológico
La terapia cognitivo-conductual (TCC), las técnicas de mindfulness y, en algunos casos, hipnoterapia gut-directed, tienen evidencia sólida en SII. El estrés no causa el SII, pero lo agrava notablemente.
4. Trabajo multidisciplinario con nutrición
Equipo nutricional: la dieta FODMAP es compleja y mal hecha puede generar deficiencias nutricionales o restricciones innecesarias. En el Consultorio Britos trabajamos en equipo con especialistas en nutrición entrenadas/os específicamente en FODMAPs y patologías digestivas, para que el manejo dietético sea efectivo, sostenible y nutricionalmente seguro.
Cuándo consultar
- Dolor abdominal recurrente más de 3 meses.
- Cambios persistentes en las evacuaciones.
- Distensión y gases que afectan tu calidad de vida.
- Diagnóstico previo de SII sin buena respuesta al tratamiento.
- Síntomas de alarma: sangre en heces, anemia, pérdida de peso involuntaria, despertares nocturnos por dolor o diarrea, antecedente familiar de cáncer de colon. Consulta sin demora.
¿Cómo es la consulta en el Consultorio Britos?
En la primera consulta evaluamos los síntomas con criterios Roma IV, tu historia clínica completa, antecedentes y estudios previos. Solicitamos los análisis complementarios necesarios y, si hay sospecha clínica, breath test para SIBO. Después diseñamos un plan integral: dieta FODMAP en fases, medicación dirigida al subtipo, derivación a nutrición y/o psicología cuando aplica. La frecuencia del seguimiento se adapta a la evolución y a las fases del tratamiento.

