Patología digestiva

SIBO: Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado

El SIBO genera distensión, gases y dolor abdominal porque hay demasiadas bacterias donde no deberían estar. Se diagnostica con un breath test (test de aire espirado) y se trata con antibióticos específicos más cambios en la dieta. Una de las causas más frecuentes —y poco diagnosticadas— de hinchazón crónica.

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Ilustración del intestino delgado con sobrecrecimiento bacteriano (SIBO)

¿Qué es el SIBO?

El SIBO (del inglés Small Intestinal Bacterial Overgrowth, "sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado") es una condición digestiva en la que existe una cantidad anormalmente alta de bacterias en el intestino delgado. Normalmente esa zona del tubo digestivo tiene una población bacteriana muy baja: la mayoría de las bacterias del cuerpo viven en el colon. Cuando colonizan el intestino delgado en exceso, fermentan los carbohidratos antes de tiempo, produciendo gases (hidrógeno, metano) y generando los síntomas característicos.

Cuando el sobrecrecimiento es predominantemente de microorganismos productores de metano (arqueas), la condición se denomina IMO (Intestinal Methanogen Overgrowth). El cuadro clínico es similar pero suele asociarse más a constipación que a diarrea.

Dato clave: hasta un 60-70 % de las personas con colon irritable (SII) tienen también SIBO. Por eso, en pacientes con hinchazón crónica que no responden al tratamiento del colon irritable, descartar SIBO es fundamental.

Síntomas más frecuentes

Los síntomas del SIBO se parecen a los de muchas otras condiciones digestivas, lo que puede demorar el diagnóstico. Los más característicos son:

En cuadros prolongados también puede haber malabsorción: pérdida de peso involuntaria, déficit de vitamina B12, anemia o esteatorrea (heces grasas), aunque esto es menos frecuente.

¿Por qué se produce el SIBO?

El intestino delgado se mantiene relativamente "limpio" gracias a varios mecanismos: la acidez gástrica, las ondas peristálticas (movimientos de limpieza), las enzimas digestivas, las sales biliares y la válvula ileocecal que evita el reflujo desde el colon. Cuando alguno de estos mecanismos falla, las bacterias proliferan donde no deberían.

Factores predisponentes principales

Diagnóstico: el breath test

El método más usado y aceptado es el test de aire espirado (breath test). Es un estudio no invasivo, ambulatorio y muy accesible.

¿Cómo funciona?

El paciente toma una solución con un azúcar (lactulosa o glucosa) que las bacterias fermentan. Si hay sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, las bacterias liberan hidrógeno (H₂) y/o metano (CH₄) antes de lo esperado. Estos gases pasan a la sangre, llegan a los pulmones y se eliminan en la respiración. Durante 3 horas se toman muestras de aliento cada 20-30 minutos y se mide la concentración de cada gas.

Un aumento temprano y significativo de hidrógeno (≥20 ppm sobre el basal en los primeros 90 minutos, según el Consenso Norteamericano 2017) sugiere SIBO. Un aumento del metano (≥10 ppm en cualquier momento) sugiere IMO.

En el Consultorio Britos: evaluamos la indicación del breath test, te damos las preparaciones detalladas y coordinamos el estudio con centros que cumplen los estándares actuales. Después analizamos las curvas de gases en consulta y planificamos el tratamiento individualizado.

Preparación del breath test

La preparación es fundamental para que el resultado sea confiable. Las recomendaciones estándar son:

Otros métodos diagnósticos

El cultivo de aspirado yeyunal es considerado el "estándar de oro" pero es invasivo (requiere endoscopia y toma de muestra del intestino delgado), poco disponible y no se hace de rutina. Los hallazgos endoscópicos no diagnostican SIBO directamente, pero ayudan a descartar otras causas.

Tratamiento del SIBO

El tratamiento tiene tres pilares simultáneos: antibióticos, dieta y tratamiento de la causa subyacente.

1. Antibióticos no absorbibles

El de primera línea es la rifaximina, un antibiótico que prácticamente no se absorbe a nivel sistémico (actúa solo en el intestino) y tiene muy buen perfil de seguridad. En casos de IMO (metanógenos), suele combinarse con otros antibióticos porque la rifaximina sola no cubre bien arqueas. Otras opciones disponibles (cuando la rifaximina no está disponible o no funciona): metronidazol, ciprofloxacina, doxiciclina.

Importante: el esquema antibiótico —dosis, duración y combinación— se define individualmente en consulta según el cuadro clínico, los gases predominantes (H₂ vs CH₄), las comorbilidades y los tratamientos previos. La automedicación con antibióticos genera resistencia bacteriana y puede empeorar el cuadro.

2. Manejo dietético

La dieta baja en FODMAPs (Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols) reduce los carbohidratos fermentables que alimentan a las bacterias. Es la dieta más estudiada para SIBO y SII. Se hace en tres fases:

  1. Eliminación (4-6 semanas): se evitan alimentos altos en FODMAPs.
  2. Reintroducción gradual: se prueban grupos de a uno para identificar tolerancia.
  3. Personalización: dieta a largo plazo según los alimentos que cada paciente tolera.

Idealmente se hace acompañado por un nutricionista entrenado en FODMAPs. La dieta elemental (fórmulas líquidas predigestidas) es una opción más estricta para casos refractarios.

3. Tratamiento de la causa subyacente

Sin atacar la causa que predispuso al SIBO, las recurrencias son la regla. Esto incluye:

Importante: el SIBO recurre en el 30-40 % de los pacientes en el primer año post-tratamiento. Por eso el seguimiento es clave. Un breath test de control a los 1-3 meses post-tratamiento ayuda a confirmar la erradicación.

SIBO y colon irritable: la relación

Existe una superposición clínica enorme entre SIBO y síndrome de intestino irritable (SII). Estudios muestran que entre el 50 y el 78 % de pacientes con SII tienen también SIBO. Esto explica por qué muchos pacientes con SII no mejoran solo con el tratamiento sintomático: si no se descarta SIBO, una causa tratable puede pasar inadvertida.

Si tenés diagnóstico de colon irritable y no respondés bien al tratamiento, o si la hinchazón es el síntoma dominante, vale la pena evaluar SIBO con un breath test.

Cuándo consultar

Es razonable consultar al gastroenterólogo si tenés:

¿Cómo es la consulta en el Consultorio Britos?

En la primera consulta se hace una evaluación completa: historia clínica detallada (síntomas, antecedentes, medicación, dieta), examen físico y revisión de estudios previos. A partir de ahí se decide si corresponde solicitar un breath test, y se entregan las preparaciones específicas.

Una vez con los resultados, se planifica un tratamiento individualizado teniendo en cuenta tu causa subyacente, las recurrencias previas y tus tolerancias dietéticas. La frecuencia del seguimiento se ajusta a la evolución clínica de cada paciente, con la posibilidad de un breath test de control si corresponde.

Trabajo multidisciplinario: el SIBO requiere un abordaje integral. En el Consultorio Britos trabajamos en equipo con especialistas en nutrición entrenadas/os en dieta baja en FODMAPs y manejo nutricional de patologías digestivas, para que la parte dietética se haga con criterio profesional y se sostenga en el tiempo. Eso mejora notablemente los resultados a largo plazo y reduce las recurrencias.

Preguntas frecuentes

¿El SIBO se cura definitivamente?
El tratamiento antibiótico es eficaz en la mayoría de los pacientes, pero las recurrencias son frecuentes (30-40 % al año). Por eso es clave tratar la causa de fondo y, en algunos casos, usar procinéticos de mantenimiento. Con un seguimiento adecuado, la mayoría de los pacientes mantienen un buen control de los síntomas a largo plazo.
¿Cuánto tarda el breath test?
El estudio dura aproximadamente 3 horas, durante las cuales se toman muestras de aliento cada 20-30 minutos. No es doloroso ni invasivo, pero requiere preparación previa estricta para que el resultado sea confiable.
¿Puedo hacer el breath test si tomo omeprazol?
Idealmente, los IBPs se suspenden 1-2 semanas antes del estudio bajo supervisión médica, porque pueden alterar el resultado. Si no es posible suspenderlos, se evalúa caso por caso. Nunca lo dejes sin consultar.
¿La dieta sin gluten cura el SIBO?
No. Algunas personas con SIBO mejoran con dieta sin gluten porque reducen también ciertos FODMAPs, pero el gluten en sí no causa SIBO. La dieta más respaldada es la baja en FODMAPs, no la sin gluten.
¿Los probióticos sirven para tratar el SIBO?
La evidencia es mixta. Algunos probióticos pueden ayudar como coadyuvantes después del tratamiento antibiótico, pero no son tratamiento de primera línea y en algunos casos pueden empeorar los síntomas. Lo mejor es decidir su uso individualmente.
¿La consulta es por obra social?
La atención del Dr. Britos es particular, no trabaja con obras sociales ni prepagas. El valor de la consulta te lo dice Tere en el chat. Igualmente pedimos los datos de cobertura para confeccionar las recetas que necesites.
¿Atienden todos los días?
El Dr. Britos atiende únicamente los martes de 15 a 18 hs, en horarios fijos cada 30 minutos (15:00, 15:30, 16:00, 16:30, 17:00 o 17:30). Los turnos son limitados, por eso conviene reservar con anticipación.

¿Tenés síntomas de SIBO?

Una evaluación con un gastroenterólogo y un breath test pueden darte el diagnóstico que estás buscando hace tiempo. Atendemos los martes por la tarde en Parque Centenario, CABA.

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