Patología digestiva

Helicobacter pylori: diagnóstico y erradicación

El H. pylori es una bacteria que coloniza el estómago y es la causa más frecuente de gastritis crónica y úlceras pépticas. Detectarla y erradicarla a tiempo previene complicaciones serias, incluido el cáncer gástrico. La estrategia diagnóstica y el esquema de tratamiento se eligen caso por caso según los antecedentes y la resistencia local a antibióticos.

Solicitar turno Consultar por WhatsApp
Bacteria Helicobacter pylori en mucosa gástrica

¿Qué es el Helicobacter pylori?

El Helicobacter pylori (H. pylori) es una bacteria con forma espiralada que coloniza la mucosa del estómago. Tiene un mecanismo único para sobrevivir en el medio ácido gástrico: produce ureasa, una enzima que neutraliza el ácido a su alrededor y le permite vivir donde otras bacterias morirían. Aproximadamente la mitad de la población mundial está infectada, aunque la mayoría son portadores asintomáticos.

La infección crónica genera gastritis persistente, que en algunos pacientes evoluciona a úlcera péptica (gástrica o duodenal) y, en una minoría, a cáncer gástrico o linfoma MALT. Por eso la OMS clasifica al H. pylori como carcinógeno tipo I: cuando hay infección, hay que evaluar tratamiento.

Dato clave: la erradicación temprana del H. pylori reduce significativamente el riesgo de cáncer gástrico, especialmente si se trata antes de que se desarrolle atrofia o metaplasia intestinal en la mucosa del estómago.

¿Cómo se contagia?

La transmisión es de persona a persona, principalmente por:

La mayoría de las infecciones se adquieren en la infancia, en convivencia familiar cercana. No se contagia por compartir mate ocasional, dar la mano, ni por contacto casual.

Síntomas

Muchos infectados son asintomáticos. Cuando hay síntomas, suelen incluir:

Cuando la infección causa úlcera, el dolor puede ser intenso y aliviar con la comida (úlcera duodenal) o empeorar con la comida (úlcera gástrica). Las complicaciones graves incluyen sangrado digestivo (vómito con sangre, materia fecal negra) y perforación, ambas emergencias médicas.

Diagnóstico

Hay dos grupos de pruebas: las no invasivas (sin endoscopia) y las invasivas (con biopsia durante endoscopia).

Pruebas no invasivas

Pruebas invasivas (durante endoscopia)

Cuando ya se indica una endoscopia por otros motivos (úlcera, anemia, síntomas de alarma, etc.), se aprovecha para tomar biopsias y hacer:

Importante para los tests: los IBP deben suspenderse al menos 2 semanas antes y los antibióticos 4 semanas antes del estudio. Sin esa preparación, el resultado puede ser falsamente negativo.

Tratamiento: erradicación con antibióticos

El tratamiento es una terapia combinada que incluye un inhibidor de bomba de protones (IBP) más dos o más antibióticos durante 10-14 días. Los esquemas más usados son:

Importante — antibióticos: el esquema antibiótico de erradicación —combinación, dosis y duración— se elige individualmente en consulta según los antecedentes del paciente, las alergias, la resistencia bacteriana en nuestra zona y los tratamientos previos. La automedicación o el uso de esquemas incompletos genera resistencia bacteriana, fracaso terapéutico y mayores complicaciones a futuro.

Confirmación de erradicación

Es obligatoria. Se realiza 4 a 6 semanas después de finalizar el tratamiento, y al menos 2 semanas después de suspender el IBP. Los métodos preferidos son el test del aliento o los antígenos en heces.

Sin confirmación, no hay forma de saber si la bacteria fue eliminada. Una erradicación fallida silenciosa puede llevar a recurrencia de úlceras, sangrado o progresión del daño gástrico.

Complicaciones de no tratar

Cuándo consultar

¿Cómo es la consulta en el Consultorio Britos?

En la primera consulta se evalúa el cuadro clínico, antecedentes familiares, medicaciones previas (especialmente IBPs) y se decide la mejor estrategia diagnóstica. Si corresponde, se solicita test del aliento o antígenos en heces, o se coordina endoscopia. Una vez confirmada la infección, se elige el esquema de erradicación más adecuado y se programa la confirmación post-tratamiento, que es indispensable.

Preguntas frecuentes

Si tengo H. pylori y no tengo síntomas, ¿lo tengo que tratar?
En la mayoría de los casos, sí. Las guías actuales recomiendan tratar la infección por H. pylori incluso en pacientes asintomáticos cuando se diagnostica, especialmente si hay antecedentes familiares de cáncer gástrico, uso crónico de AINEs o anticoagulantes. Se evalúa caso por caso.
¿La pareja también tiene que tratarse?
Solo se trata si tiene H. pylori confirmado. No se hace tratamiento empírico a la pareja sin diagnóstico previo. Si conviven y comparten utensilios, vale la pena estudiarla, especialmente si tiene síntomas digestivos.
¿Por qué es importante esperar antes de hacer el test de control?
Porque los IBPs y los antibióticos pueden suprimir transitoriamente la bacteria sin erradicarla, dando un falso negativo. Esperar 4-6 semanas asegura que el resultado refleje la realidad.
¿Puedo reinfectarme después de erradicarla?
La reinfección en adultos en países desarrollados es baja (menos del 2-3% al año). En la mayoría de los pacientes, una vez erradicada, no vuelve.
¿Atienden por obra social?
La atención es particular, no trabajamos con obras sociales. El valor de la consulta te lo dice Tere en el chat. Igualmente pedimos los datos de cobertura para confeccionar las recetas.
¿Qué días atiende el Dr.?
Únicamente los martes de 15 a 18 hs, en horarios fijos cada 30 minutos. Cupo limitado por semana, conviene reservar con anticipación.

¿Te diagnosticaron H. pylori?

Una evaluación profesional define el mejor esquema de erradicación para tu caso y prevé el seguimiento post-tratamiento. Atendemos los martes por la tarde en Parque Centenario, CABA.

Solicitar turno